ESCAPADAS: LA ARBOLEDA
Viviendo la naturaleza a tope en La Arboleda
El barrio de trapagaran, que vive su feria agrícola, ofrece senderos, lagos, esculturas y bellas panorámicas
UN REPORTAJE DE ANDRÉS PORTERO - Viernes, 30 de Octubre de 2015 - Actualizado a las 06:04h
El barrio de trapagaran, que vive su feria agrícola, ofrece senderos, lagos, esculturas y bellas panorámicas
EL viajero vizcaino considera la zona alta de Trapagaran, especialmente su barrio de La Arboleda, como uno de los destinos privilegiados del herrialde para disfrutar de la naturaleza en su apogeo. Sus numerosos senderos y lagos, el campo de golf público, sus destacadas esculturas al aire libre y sus amplias panorámicas sobre el Abra resultan perfectos para completar un fin de semana en el que se celebra su feria agrícola y ganadera este domingo.
Coger el funicular y ascender a los barrios altos de Trapagaran es toparse de frente con la naturaleza en todo su esplendor, a la vez que con multitud de pistas que evidencian el pasado minero de La Arboleda. Un paseo a pie o en bici permite disfrutar del paisaje, a la vez que “conocer directamente nuestro origen”, según fuentes municipales.
Reminiscencias históricas ofrecen sus tres lagos, Ustión, Blondis y Parkotxa, en uno de los enclaves más enigmáticos de Bizkaia. Su origen se debe a las minas, abiertas en el siglo XIX e inundadas hoy en día por las aguas subterráneas. Durante el paseo, si hay suerte, se puede uno topar con diferentes aves, como patos y ocas, y varias especies de peces.
La zona, que ofrece en su entorno zonas de esparcimiento donde disfrutar de un buen plan en clave familiar, puede ser recorrida a pie o en bicicleta. De ambas formas se vive la riqueza escultórica de Mea-tzalde Goikoa Parkea, un conjunto monumental con casi una veintena de esculturas a cielo abierto cedidas por artistas del prestigio de Nestor Basterretxea. Si se opta por la bicicleta, la opción es doble: auténticos circuitos de carretera o todo-terreno. “Van desde las más duras travesías hasta los itinerarios más familiares, perfecto complemento a la variedad del paisaje”, explican desde el Ayuntamiento.
Además de las piernas, también disfrutará del paseo la vista debido a las impresionantes panorámicas que ofrece la ruta. En el barrio de la Reineta se puede observar, de izquierda a derecha, desde el monte Serantes (Santurtzi) hasta los acantilados sobre el mar de Punta Galea (Getxo), separados ambos por la desembocadura del Nervión-Ibaizabal. No desmerece tampoco la ascensión al monte Mendibil, de 562 metros de altitud. Desde su cima, se adivina parte de la accidentada geografía vizcaina, del Pagasarri a Galdames, Ganekogorta y hasta el Anboto. La jornada se puede completar disfrutando de una alubiada en alguno de los bares o restaurantes del barrio.
Y si se dispone de tiempo se puede elegir entre visitar el Museo Minero, en Gallarta; Meaztegi Golf, situado entre el barrio de La Arboleda y Ortuella, y primer campo de golf público del herrialde vizcaino; el funicular de La Reineta; el Palacio Olaso; el caserío Aiestaran, construido a principios del siglo XIX; o el poblado minero de La Arboleda, situado en un barrio que fue declarado Conjunto Monumental por el Gobierno vasco.